LA EXPERIENCIA DEL VERANO
Es una experiencia profunda de Jesús para los miembros del ECYD, en el cual adquieren su formación espiritual, humana y de mística. Así mismo, es una gran oportunidad para que conozcan a miembros del ECYD de otros lugares lo cuál fortalece su círculo de amigos que comparten los mismos valores y su misma fe.
Encuentro con Cristo
A través de momentos para conocer a Dios, los participantes tienen la oportunidad de enriquecer su vida de oración y acompañamiento personal.
Apostolado
Viviendo experiencias de entrega al prójimo, en dónde experimentan que tienen una misión.
Integración
Viviendo actividades divertidas en contacto con la naturaleza y los demás participantes del cursillo.
Formación
A través de momentos de formación humana y espiritual.
Cursillos para niñas y niños
Próximamente…
“La temporada de verano es un tiempo de especial mística capaz de enriquecer la vida personal de cada uno de los adolescentes del ECYD.”